Hoy para muchos ciudadanos y ciudadanas de España, debería ser un día para la esperanza, allí donde las elecciones han hecho posible, gracias a los votos directos o con pactos, cambios en muchos municipios gobernados por aquellos que hoy representan a quienes con sus políticas de austeridad, han castigado a la ciudadanía, recortando en cosas tan vitales como sanidad, educación y servicios sociales, que sirven para hacer posible que personas con dificultades puedan tener donde agarrarse.
También hoy debería ser un día de esperanza, para quienes como un servidor ven en la política una herramienta donde podamos hacernos más fuerte ante los mercados, ante quienes sólo buscan que se beneficien los bancos y las grandes corporaciones, para hacer posible la integración de todos y cada uno de los y las ciudadanas, sin importar de donde seas, sobre todo aquí en Cataluña, donde a pesar de todo a quedado tocado el partido del Sr. Mas, pero eso no ha sido suficiente para muchos de nosotros.
Hay muchos catalanes, que estamos en contra de los recortes, recortes que ERC, ha apoyado y todos sabemos a cambio de que, lo que le ha dado más poder político.Pero además de estar en contra de los recortes, estamos en contra de un debate que ha sido utilizado muy hábilmente por CiU, para contrarrestar la oposición por parte de la ciudadanía a sus políticas de recortes sociales y en cierto modo políticos. Hoy podríamos haber podido soñar en Barcelona por un ayuntamiento que se pusiera al lado de los más débiles, por un ayuntamiento que trabajase por que no faltare comida para los niños, un ayuntamiento centrado en los problemas reales que a priori representa BComú, pero que ahora, parece que se ha decantado por un perfil independentista, juntándose con los que ha estado en contra durante todos estos años.
Yo no voté a Ada Colau, porque no creyese en su proyecto, sencillamente, porque no vivo en Barcelona, pero lo hubiera hecho, por el programa social que presentaba, donde lo identitario quedaba muy poco reflejado, ahora me siento muy decepcionado por las últimas decisiones que la activista antidesahucios (este mérito lo tiene), decepcionado como muchos de sus votantes que le votaron por su programa social.
Lo dicho, día agriduce, pues Madrid, se libra del PP, al menos en el ayuntamiento, Valencia, se libra, del PP, en ambas instituciones.
Pero creo que algo ha fallado ¿Dónde está el proyecto de ruptura que muchos y muchas esperabamos? Porqué PODEMOS, ha sido y sigue siendo ambiguo y ha dejado de ilusionar a muchos de los que veíamos una oportunidad de ruptura. El resurgimiento de Ciudadanos, no nos engañemos, nos devuelve al bipartidismo, solo que disfrazado de naranjito.

